La comparación en una tabla
| Indoor | Beach | |
|---|---|---|
| Campo | 18 × 9 m | 16 × 8 m |
| Líneas internas | central y línea de 3 m | ninguna |
| Jugadores | 6 | 2 |
| Sustituciones | sí, con límites | ninguna |
| Sets | al mejor de 5 (o 3) | al mejor de 3 |
| Puntos por set | 25, decisivo 15 | 21, decisivo 15 |
| Cambio de campo | al final del set, más 8 en el decisivo | cada 7 puntos, cada 5 en el decisivo |
| Tiempos muertos | 2 de 30 s por set | 1 de 30 s por set |
| Bloqueo | no cuenta como toque | cuenta como toque |
| Posiciones | rotación y faltas de posición | ninguna posición fija |
| Líbero | previsto | no existe |
| Ataque con dedos abiertos | permitido | falta |
| Balón | circunferencia 65-67 cm | 66-68 cm, más blando |
| Zapatillas | obligatorias | se juega descalzo |
La altura de la red, en cambio, es idéntica: 2,43 m en el masculino y 2,24 m en el femenino.
El campo más pequeño no es más fácil
Parece una ventaja: dos metros menos de largo y uno menos de ancho. En realidad, ese campo lo tienen que cubrir dos jugadores en lugar de seis: la mitad del campo indoor es de 81 m² para seis personas, la de playa es de 64 m² para dos, por lo que la superficie por persona pasa de 13,5 a 32 m². Es la diferencia que lo explica todo: en el voley playa se defiende mucho más, se cubre mucho más y no existe el concepto de "no es mi zona".
La ausencia de la línea de ataque elimina una de las reglas más discutidas del indoor: en el voley playa cualquiera puede atacar desde cualquier punto del campo, siempre. También desaparece la falta de posición, porque no hay posiciones: solo se mantiene el orden de saque.
El bloqueo cambia de función
En el indoor, el bloqueo es una acción casi gratuita: si toca el balón y este se queda en el campo, el equipo aún tiene tres toques. En el voley playa, el toque de bloqueo es el primero de los tres, por lo que bloquear significa comprometerse a jugar dos toques entre dos jugadores. De ahí dos consecuencias visibles en cualquier partido:
- se bloquea con uno, mientras el compañero se queda en defensa; el bloqueador comunica con antelación, a menudo con la mano detrás de la espalda, qué línea pretende cerrar;
- se elige si bloquear o no: contra un rival que coloca mucho, renunciar al bloqueo y defender entre dos suele ser la mejor opción.
En el indoor, esta decisión casi nunca se plantea: se bloquea siempre, porque no cuesta nada.
Las manos y el primer toque
A quien viene de la pista le cuesta aceptar dos cosas. La primera es que el primer toque ante un balón fuerte puede ser doble o ligeramente retenido: por eso en el voley playa se defienden los remates incluso con las manos por encima de la cabeza, un gesto que en la pista se pitaría inmediatamente. La segunda es que la finta de dedos es falta: el toque con los dedos abiertos por encima del bloqueo, fundamental del indoor, debe sustituirse por los nudillos, la palma tensa o un toque de nudillos.
En las colocaciones ocurre lo contrario: en el voley playa, la colocación de dedos debe ser limpísima, porque no está cubierta por la tolerancia del primer toque. Por eso, muchas parejas de aficionados colocan de antebrazos: es menos preciso, pero no se arriesga el silbato.
Balón, superficie, cuerpo
El balón de voley playa tiene una circunferencia de 66-68 cm frente a los 65-67 cm del indoor, pesa lo mismo (260-280 g) pero está inflado a una presión más baja: resulta más blando, más lento y menos doloroso en los antebrazos. También es impermeable, porque debe soportar la humedad y la arena.
La arena resta elasticidad: se salta menos y se acelera más despacio, pero se puede caer sin consecuencias. El resultado es un voleibol con intercambios más largos, en el que la potencia pura cuenta menos que la lectura del juego, y con una carga articular mucho menor en rodillas y tobillos, frente a una exigencia de fuerza en pantorrillas y glúteos mucho mayor.
Qué llevarse al pasar del indoor
Tres hábitos de la pista funcionan de inmediato también en la arena: la recepción de antebrazos con los hombros orientados al objetivo, el balanceo de los brazos en la carrera de ataque y cantar el balón antes de cada toque. En cambio, hay que desaprender otros tres: atacar siempre a toda fuerza, esperar el balón de pie y bloquear por reflejo condicionado.
Y una cosa nueva se debe aprender desde cero: jugar con un solo compañero. En el voley playa no existe el colocador designado: coloca quien no haya hecho el primer toque. Quien esté acostumbrado a un rol fijo lo descubre con el primer balón que ninguno de los dos va a buscar.