Cómo se numeran las posiciones
Mirando el propio campo desde el banquillo, las seis posiciones se numeran así:
- 1 atrás a la derecha — es la posición de quien saca;
- 2 adelante a la derecha;
- 3 adelante al centro;
- 4 adelante a la izquierda;
- 5 atrás a la izquierda;
- 6 atrás al centro.
Las posiciones 2, 3 y 4 son la primera línea, las posiciones 1, 5 y 6 la segunda línea. La numeración avanza en sentido antihorario, mientras que la rotación va en sentido horario: 2 → 1 → 6 → 5 → 4 → 3 → 2. Dicho de forma más concreta: quien estaba adelante a la derecha va a sacar, quien ha sacado pasa atrás al centro, y así sucesivamente.
Cuándo se rota
Se rota solo cuando se recupera el saque, es decir, cuando se gana una jugada en la que sacaba el adversario. Si sacas y haces punto, no rotas: saca de nuevo el mismo jugador. Es el error más común de quienes han aprendido en el patio, y produce las faltas de rotación más frecuentes.
La falta de rotación (saca el jugador equivocado) cuesta el punto, la corrección del orden y la anulación de los puntos anotados con el orden incorrecto. La falta de posición es diferente: los pies están en el lugar equivocado en el momento del golpe de saque, y solo cuesta el punto.
Las posiciones valen un instante
Este es el punto clave para entender el voleibol moderno. Las posiciones se determinan por la posición de los pies en el suelo en el momento en que el sacador golpea el balón. Es necesario que, en ese instante:
- cada jugador de primera línea tenga al menos un pie más cerca de la línea
central que el pie correspondiente de su compañero de segunda línea de la misma columna;
- los jugadores laterales de cada línea respeten el orden izquierda-derecha entre
ellos.
Inmediatamente después del golpe de saque se puede ir a donde se quiera, siempre que se respeten las restricciones de primera/segunda línea para el ataque y el bloqueo. De aquí nacen dos cosas que ves en cada partido de nivel: el cambio de ala (el atacante que empieza en zona 2 y corre a zona 4, o viceversa) y la penetración del colocador, que empieza en zona 1 y corre a la red para colocar. No son trucos: son la consecuencia directa de una regla.
Mantener el orden sin volverse loco
Tres herramientas prácticas, en orden de utilidad:
- Escribe la alineación inicial en un papel antes de cada set, indicando
quién empieza en cada posición. En las ligas este papel se entrega al árbitro; en un torneo entre amigos te sirve a ti.
- Recuerda tu diagonal, no tu posición. Saber "yo estoy en diagonal con
Marco" permite reconstruir el orden en cualquier momento, incluso después de una discusión sobre el marcador.
- Identifica el set con la posición del colocador: "colocador en zona
1" identifica una de las seis rotaciones de forma unívoca, y así es como se habla de recepción y bloqueo en los entrenamientos.
Si saca el jugador equivocado y nadie se da cuenta hasta tres puntos después, la solución más sana en el ámbito amateur es la escrita antes: se corrige el orden y se sigue adelante desde el marcador actual, sin juicios. Pero esto solo vale si la regla estaba en el reglamento de juego.
El líbero en la rotación
El líbero no es una sustitución: ocupa el puesto en la rotación del jugador al que reemplaza, normalmente un central, y permanece en segunda línea. Cuando esa posición rota a la primera línea, el líbero sale y vuelve a entrar el titular. Los reemplazos del líbero son ilimitados pero deben realizarse con el balón fuera de juego y antes del pitido de saque, y entre una salida y un regreso se debe haber jugado una jugada completa. Además, el líbero solo puede ser reemplazado por el jugador al que había sustituido.
El resultado práctico es que un equipo con líbero tiene dos alineaciones: la "real" de la rotación y la que se ve en el campo. Si organizas torneos de un día y nadie lleva acta, permitir el líbero complica el control: muchos reglamentos amateurs lo excluyen por este motivo.