Antes del cuadro: dónde y con qué permisos
Un torneo en la playa se organiza en tres pasos, y el primero no tiene que ver con el voleibol. Si jugáis en un establecimiento con pistas de arena, el acuerdo es con el gestor: número de pistas, franja horaria, uso de red y balones, disponibilidad de agua y baños. Si jugáis en una playa pública, normalmente se necesita una autorización municipal y el respeto de las ordenanzas locales sobre ocupación del espacio, horarios y ruido. Las reglas cambian de un municipio a otro, por lo que la única respuesta útil es: preguntad con antelación, por escrito.
El segundo paso es contar las pistas. Es la limitación que determina todo lo demás: cuántos equipos podéis aceptar, cuánto dura la jornada, cuántos partidos juega cada uno. Un torneo con una sola pista y dieciséis parejas no es un torneo: es una espera.
El tercero es el horario. En los meses cálidos se debe evitar la franja entre las 12 y las 16 por la arena hirviendo y por el sol: muchos torneos de verano empiezan por la tarde y terminan bajo los focos o al atardecer.
Cuántas parejas y cuántos partidos
Un poco de aritmética antes de abrir las inscripciones. Con una liguilla de todos contra todos de N equipos, los partidos son N × (N − 1) / 2:
| Parejas | Partidos de grupo único |
|---|---|
| 4 | 6 |
| 5 | 10 |
| 6 | 15 |
| 8 | 28 |
Un partido amateur al mejor de tres sets a 21 puntos suele requerir entre 40 y 60 minutos; si prevéis un turno de 45 minutos, con dos pistas y ocho parejas en grupo único se necesitan 28 × 45 / 2 = 630 minutos, es decir, más de diez horas. No funciona.
La fórmula que funciona casi siempre en la playa es grupos de 4 más eliminación: dos grupos de cuatro son 12 partidos, los dos primeros de cada uno pasan a semifinales y final (4 partidos con la final por el tercer y cuarto puesto), total 16 partidos. Con dos pistas y turnos de 45 minutos son unas seis horas. Con tres pistas, cuatro.
Para acortar aún más, jugad los grupos a un único set a 21 y las fases finales al mejor de tres: los equipos juegan mucho, nadie queda fuera tras un solo partido y las rondas decisivas siguen siendo reales.
El reglamento de juego cabe en una página
En la playa las excepciones son la norma y no hay nada de malo en ello, siempre que estén escritas. Los puntos que siempre se discuten, por orden de frecuencia:
- Cuántas personas en la pista. 2 contra 2 reglamentario, o bien 3 contra 3 y 4 contra 4 con o sin rotación. Si jugáis 4 contra 4, aclarad si el bloqueo sigue contando como toque.
- Puntuación. Sets a 21 o a 15, con o sin ventajas, cambio de campo cada cuántos puntos.
- La finta de dedos. En el reglamento de la FIVB el ataque con los dedos abiertos es falta. En un torneo amateur podéis admitirlo: decididlo y dejadlo por escrito.
- Altura de la red. Las alturas reglamentarias son 2,43 m y 2,24 m; en los torneos mixtos amateurs se suelen utilizar alturas intermedias. No hay un valor "correcto": está el valor que hayáis declarado antes de las inscripciones.
- Composición de los equipos. En los torneos mixtos, cuántas jugadoras en la pista en cada momento.
- Retrasos y incomparecencias. Cuántos minutos de cortesía y con qué resultado se otorga el partido por perdido.
La pista y el material
Lista corta de cosas que siempre faltan:
- dos balones por pista, uno de reserva, todos inflados a la misma presión;
- cintas para las líneas y piquetas (en la playa las líneas se mueven continuamente: alguien debe volver a tensarlas entre partido y partido);
- rastrillo para nivelar la arena y tapar los hoyos entre turnos;
- agua, mucha más de la que creéis, y sombra para quienes esperan;
- crema solar a disposición de todos;
- kit de primeros auxilios con hielo instantáneo, tiritas y desinfectante;
- un cronómetro y una forma de anotar la puntuación que resista al viento: el folio A4 colgado en la carpa no es esa forma.
También vale la pena comprobar dónde acaba el balón cuando sale: una pista a tres metros de la orilla o al lado de las tumbonas genera interrupciones continuas y alguna discusión con quienes toman el sol.
La jornada
Fijad los horarios de inicio de los turnos, no solo el orden de los partidos, y comunicad que se juega en cuanto la pista quede libre, sin esperar al horario teórico: en la playa los retrasos se acumulan. Nombrad a una persona que lleve el cuadro y que tenga la última palabra sobre los retrasos: sin un único responsable, cada decisión se convierte en una asamblea.
En cuanto al arbitraje, el autoarbitraje funciona bien en el 2 contra 2 si las pautas están claras: el toque de red y la invasión los pita quien los comete, dentro o fuera lo pita el equipo en cuyo campo cae el balón, en caso de duda se repite el punto. El balón se disputa antes del siguiente saque, no después.
Para la parte administrativa, las inscripciones y las clasificaciones son la mitad del trabajo: con VolleyFriends el cuadro se crea desde el teléfono, las puntuaciones se anotan desde la pista y las clasificaciones de los grupos se actualizan solas, de modo que lo único que queda por gestionar es la arena.