El campo y sus líneas
El campo de juego mide 18 × 9 m, dividido en dos mitades de 9 × 9 m por la línea central. Las líneas tienen un ancho de 5 cm, de color claro y en contraste con el suelo, y están trazadas en el interior de las dimensiones del campo: por lo tanto, la medida de 18 × 9 incluye las líneas, y el balón que toca una línea está dentro.
La línea de ataque, comúnmente llamada "línea de 3 metros", está trazada de manera que su borde posterior esté a 3 m del eje de la línea central. Es un detalle que cuenta al trazar un campo: la referencia es el centro de la línea central, no su borde. En las competiciones de la FIVB, la línea de ataque se prolonga hacia el exterior con una línea discontinua para ayudar a los árbitros a juzgar el ataque de zaguero.
Las zonas que el reglamento define
- Zona de ataque (o zona delantera): entre el eje de la línea central y el borde posterior de la línea de ataque. Aquí es donde se aplican las restricciones al ataque de los jugadores zagueros y al ataque del saque.
- Zona de zaguero (o de defensa): el resto del campo, hasta la línea de fondo.
- Zona de saque: la franja de 9 m de ancho detrás de la línea de fondo, delimitada por dos líneas cortas trazadas un poco detrás de la línea de fondo en la prolongación de las líneas laterales. El sacador puede moverse libremente por toda esta franja, y en profundidad hasta el límite de la zona libre.
- Zona libre: el espacio alrededor del campo, libre de obstáculos, de al menos 3 m por cada lado. En las competiciones de la FIVB es más amplia (5 m en los laterales y 6,5 m en los fondos).
- Espacio libre de juego: la altura sobre el área de juego, libre de obstáculos, de al menos 7 m desde el suelo (en las competiciones de la FIVB mucho más).
- Zona de sustitución: la parte de la zona libre delante de la mesa del anotador, comprendida entre las prolongaciones de las dos líneas de ataque.
El espacio de paso
Es el concepto que explica la mitad de las discusiones sobre "si estaba dentro o fuera". El balón debe pasar por encima de la red dentro del espacio de paso, delimitado abajo por el borde superior de la red, a los lados por las antenas y su prolongación imaginaria hacia arriba, y arriba por el techo. Un balón que pasa fuera de este espacio está fuera aunque caiga dentro del campo contrario. De esto se deduce que el balón que toca una antena siempre está fuera, y que un balón muy abierto puede ser recuperado y vuelto a jugar desde el lado por el que salió, si aún no ha cruzado el plano de la red fuera del espacio de paso.
Cuando el pabellón no es reglamentario
La mayoría de los pabellones amateur tienen al menos un problema: techo bajo, zona libre de un metro y medio, canastas sobre el campo, paredes cerca. No se puede cambiar el edificio, pero se pueden escribir las reglas de la casa. Las tres más útiles:
- Techo y canastas. En el reglamento, el balón que toca el techo está fuera. Si el techo es bajo, muchos torneos amateur permiten el balón que lo toca sobre su propio campo y cae en su propio campo, y consideran fuera todo lo demás. Especifica también qué ocurre al tocar la canasta o la estructura.
- Zona libre insuficiente. Si la pared está a un metro de la línea de fondo, el criterio es la seguridad: declara que la jugada se interrumpe cuando un jugador corre el riesgo de impactar y el punto se repite. Es menos "deportivo" que una plancha heroica y te ahorra una visita a urgencias.
- Campo reducido. Si el espacio no permite un 18 × 9, traza un campo más corto de forma simétrica y mantén la línea de 3 metros proporcionada. Es mejor un campo declaradamente reducido que un campo torcido.
Un último detalle sobre los pabellones de uso mixto: cuando en el suelo están las líneas de baloncesto, fútbol sala y voleibol, di al principio del torneo qué color es el válido. Es el tipo de malentendido que a mitad de la jornada cuesta un set.