Se aprende desde los pies
Quien empieza a rematar mira el brazo. En realidad, un remate de éxito se compone de tres elementos en secuencia — carrera, batida, golpeo — y los dos primeros lo determinan casi todo. Si se llega al aire en el lugar correcto y en el momento adecuado, incluso un brazo modesto hace punto; si se llega mal, ningún brazo salva la acción.
El principio a tener en cuenta: se salta hacia delante, hacia la red, pero casi verticalmente, no contra la red. La carrera sirve para transformar la velocidad horizontal en altura, no para llevarte debajo de la red.
La carrera de tres pasos
Es el esquema más utilizado y el más sencillo de aprender. Para un diestro:
- Primer paso, izquierdo, corto: sirve para poner el cuerpo en movimiento.
- Segundo paso, derecho, largo y rasante: es el paso que acelera, con el cuerpo que se agacha.
- Tercer apoyo, izquierdo que se empareja con el derecho: ambos pies llegan casi juntos, el cuerpo está bajo y los brazos ya están atrás.
Para un zurdo, el orden de los pies se invierte. Algunos prefieren la carrera de cuatro pasos, que añade un paso inicial de aproximación: cambia poco y es cuestión de preferencia.
Dos cosas importan más que la secuencia exacta:
- El último paso es el más largo. Ahí es donde se carga.
- Los brazos van hacia atrás durante el último apoyo y suben con fuerza en la batida. Los brazos son la mitad del salto y, en un equipo amateur, son la corrección con el beneficio más inmediato.
El salto y el cuerpo en el aire
En la batida se empuja con ambos pies, los brazos suben, el cuerpo se estira. En el aire, el gesto correcto es un arco: el hombro del brazo que golpea va hacia atrás, el codo se mantiene alto, la mano está detrás de la cabeza, el otro brazo apunta hacia el balón y luego desciende.
Errores típicos en el aire:
- Codo bajo. Se golpea con el brazo doblado y el balón va a la red. Corrección: pensar en "llevar el codo hacia arriba y la mano detrás de la oreja".
- El brazo inicia demasiado pronto. Se golpea el balón en fase de ascenso. Corrección: esperar al punto más alto, golpear con el brazo extendido.
- Cuerpo rotado. El torso gira y el balón se va fuera. Corrección: hombros paralelos a la red en la batida.
- Contacto delante de la frente en lugar de arriba y delante. Se pierde altura y potencia.
El golpeo
Se golpea con la palma abierta y rígida, arriba y delante del hombro, con el brazo extendido. La muñeca da un latigazo hacia delante y hacia abajo: es el golpe de muñeca el que da rotación al balón y lo hace caer dentro del campo. Sin muñeca, cualquier remate fuerte termina fuera.
El golpeo debe aprenderse en este orden:
- Balón fuerte en diagonal, el golpe más natural, hacia la zona opuesta al punto de batida.
- Balón fuerte por la línea, girando los hombros justo antes del contacto y golpeando más hacia el exterior.
- Finta (o dejada): mismo gesto, misma carrera, el brazo frena y la mano acompaña el balón a una zona vacía. Si la carrera es idéntica, el adversario no se dará cuenta.
- Balón contra el bloqueo (el llamado block-out): se golpea contra las manos del bloqueo buscando la desviación hacia el exterior. Es la opción correcta cuando el bloqueo está cerrado y el balón está separado de la red.
Atacar los balones difíciles
En el juego amateur, la mayoría de las colocaciones no son perfectas, y aquí es donde se distingue a un atacante útil:
- Balón pegado a la red: no se remata. Se pasa suave por encima del bloqueo o se golpea con la muñeca hacia el fondo.
- Balón detrás de los hombros: se gira el cuerpo y se pasa. Insistir en el remate provoca un error o una invasión.
- Balón demasiado alto y lejano: se espera y se golpea con menos fuerza, apuntando al fondo del campo.
- Balón bajo y tenso: se acorta la carrera a un paso y se golpea con el brazo corto.
La regla que hace ganar más puntos en absoluto a un atacante amateur es otra: mirar el campo contrario antes de golpear. Un ataque de potencia media a una zona vacía vale más que un cañonazo contra las manos del bloqueo. En la práctica, significa echar un vistazo a la defensa mientras se sube, no quedarse mirando fijamente el balón.
El ataque desde la segunda línea
Regla que debes conocer aunque la uses poco: un jugador de segunda línea puede atacar, pero si en el momento de la batida ha tocado o superado la línea de los 3 metros, no puede golpear un balón que esté completamente por encima del borde superior de la red. Cuenta el pie en la batida, no donde se cae. En cambio, si el balón está por debajo del borde de la red, se puede golpear desde cualquier posición.
Entrenar de dos en dos o de tres en tres
- Golpes contra la pared. De pie, sin saltar, golpear el balón contra la pared con el gesto completo de brazo y muñeca. Cien repeticiones enseñan el latigazo mejor que diez remates.
- Carrera en seco. Veinte carreras sin balón, controlando el último paso y los brazos hacia atrás. Aburrido, pero decisivo.
- Ataque sobre colocación estática. Un compañero lanza con las manos desde debajo de la red, siempre al mismo punto: se trabaja únicamente la batida y el golpeo.
- Objetivos en el suelo. Dos sillas o dos mochilas en las zonas a las que apuntar: se cuenta cuántas veces se acierta en la zona, no cuántas veces "entra el balón".
Una advertencia de salud que vale más que cualquier consejo técnico: la caída debe realizarse sobre ambos pies con las rodillas flexionadas. Caer sobre un solo pie, con la pierna rígida, es la forma más común de lesionarse un tobillo o una rodilla en el gimnasio.