El toque de dedos: manos, pies y colocación

El segundo toque decide qué ataque hará el equipo. Cómo construir un toque de dedos limpio y cómo entrenar una colocación que llegue siempre al mismo punto.

El gesto

El toque de dedos es el contacto con los dedos de ambas manos por encima de la frente. Tres elementos, en orden de importancia:

Los pies. Se coloca en estático, con el balón por encima de la frente y el cuerpo ya orientado hacia el objetivo. Esto significa que el verdadero trabajo ocurre antes: desplazarse debajo del balón, detenerse y luego tocar. Un toque de dedos ejecutado en movimiento es impreciso casi por definición.

Las manos. Dedos abiertos y semiflexionados, que forman un triángulo entre los pulgares y los índices; los pulgares apuntan hacia los ojos, no hacia el balón. El contacto se realiza con las yemas de los dedos, no con las palmas. El balón se toca por encima de la frente, no delante de la cara: si lo ves a través del triángulo de las manos, la posición es correcta.

El impulso. No es un golpe: es una extensión simultánea de piernas, brazos y muñecas. La fuerza proviene de las piernas, las manos acompañan y dirigen. Los brazos terminan extendidos hacia el objetivo.

Los errores que se ven enseguida

La colocación

Una colocación útil tiene tres características, y la primera vale más que las otras dos juntas.

Es repetible. El atacante construye su carrera de aproximación sobre una previsión: si la colocación llega cada vez al mismo punto respecto a la red, puede arrancar antes y golpear más alto. Un colocador preciso y predecible es mucho más útil que uno creativo y variable.

Está tan alejada de la red como sea necesario. Una colocación pegada a la red es injugable: el atacante no puede armar el brazo y termina tocando la red. La distancia correcta es la que permite al atacante golpear con el brazo extendido delante de sí; para un atacante de banda amateur, poco menos de un metro de la red es una buena referencia visual.

Es lo suficientemente alta. Un balón alto da tiempo, y en el voleibol amateur el tiempo vale más que la velocidad. Las colocaciones tensas y los primeros tiempos se construyen después, cuando la recepción sea fiable.

Las tres colocaciones que debes dominar

  1. El balón alto a banda (zona 4 y zona 2). Es el pan de cada día de cualquier equipo amateur: una trayectoria alta que cae cerca de la línea lateral, ligeramente separada de la red. Si el equipo solo tiene esta, ya puede jugar.
  2. La colocación hacia atrás (hacia zona 2, sin girarse). Se ejecuta con el mismo gesto, con una extensión más marcada de las piernas y un ligero arqueo de la espalda, empujando hacia atrás con las muñecas. Sirve para que la dirección del ataque sea impredecible.
  3. El primer tiempo al centro. Un balón corto y tenso delante del colocador, con el central ya en el aire. Es la colocación que requiere más compenetración: entrénala solo cuando las dos primeras sean estables.

Colocar un balón difícil

En un partido amateur, la mitad de las recepciones no llegan a donde deberían. Las tres soluciones, en orden de preferencia:

Una nota reglamentaria útil: si jugáis con líbero, recuerda que una colocación realizada por el líbero con los dedos dentro de la zona de ataque no permite al compañero atacar ese balón cuando este se encuentra completamente por encima del borde superior de la red.

Entrenar el toque de dedos sin equipo

Una última cosa, que vale más que todos los ejercicios: si en el equipo alguien coloca mejor que los demás, dadle el balón siempre. Un equipo amateur con un colocador designado y reconocido juega a un nivel que el mismo equipo con rotación libre no alcanza.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se colocan las manos en el toque de dedos?

Dedos abiertos y semiflexionados que forman un triángulo entre pulgares e índices, con los pulgares apuntando hacia los ojos. El contacto se realiza con las yemas de los dedos por encima de la frente, nunca con las palmas.

¿Por qué mi colocación siempre termina en la red?

Por lo general, porque se llega debajo del balón en movimiento o demasiado adelantado, con los hombros desorientados. La colocación a banda debe caer a poco menos de un metro de la red, para que el atacante pueda armar el brazo.

¿Es correcto colocar de antebrazos?

Sí, ante un balón bajo o lejano es el gesto correcto y debe entrenarse a propósito, apuntando igual que en el toque de dedos. En un partido amateur, donde muchas recepciones son imprecisas, es una solución que se usa constantemente.

¿Conviene tener un colocador fijo en un equipo de amigos?

Sí. Una colocación repetible permite a los atacantes arrancar antes y golpear más alto, y vale más que cualquier variedad táctica. Si alguien coloca mejor que los demás, conviene darle siempre el segundo toque.

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